Marco Vitruvio Polión (c. 80 a.C.–15 a.C.) fue un arquitecto, ingeniero y
escritor romano, conocido por su tratado De Architectura, la obra más
antigua sobre arquitectura que se conserva y única de la Antigüedad clásica En
ella, Vitruvio analiza materiales, técnicas constructivas, tipos de edificios,
hidráulica, mecánica y proporciones, estableciendo principios que aún influyen
en la arquitectura moderna.
El hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci, su nombre
histórico es debido a que es una
traducción visual directa de los pasajes descritos por Marco Vitruvio Polión en el tercer libro de su célebre tratado De
architectura, escrito en el siglo I a. C. Vitruvio, al formular las reglas
para la construcción de templos sagrados, sostenía que la arquitectura debía
imitar la armonía de la naturaleza, cuyo diseño más perfecto se manifestaba en
el cuerpo del hombre bien proporcionado.
A su vez, el autor romano no hacía
sino codificar y transmitir a la posteridad el canon clásico de Policleto, el
gran escultor griego del siglo V a.C., cuyo tratado teórico conocido como el Canon
estableció las reglas de la simetría y el equilibrio que definieron el arte de
la Antigüedad clásica.
Así pues, El Hombre de Vitruvio es un dibujo de Leonardo da Vinci (c. 1490) inspirado en los estudios de Vitruvio sobre las proporciones humanas. Representa a un hombre con brazos y piernas extendidos en dos posiciones, inscrito en un cuadrado y un círculo, ilustrando el “canon de las proporciones humanas” Este dibujo busca definir matemáticamente la armonía y simetría del cuerpo humano, reflejando la idea de que la perfección del hombre puede medirse y relacionarse con la geometría universal
El Hombre de Vitruvio simboliza la búsqueda
de la perfección, la armonía y la proporción, conectando la anatomía humana
con principios arquitectónicos y matemáticos. Ha influido en el arte, la
arquitectura y la cultura occidental, sirviendo como modelo para representar el
cuerpo humano y como símbolo de la relación entre ciencia, arte y naturaleza.
Además, representa la transición del pensamiento medieval al renacentista,
donde la observación y la razón comienzan a guiar la comprensión del mundo.
Por tanto, Vitruvio significa tanto un referente histórico en arquitectura
como un símbolo de proporción y armonía humana, cuya influencia perdura en
el arte y la ciencia hasta la actualidad.
El Hombre de Vitruvio o Estudio
de las proporciones ideales del cuerpo humano perteneció a la colección
del escritor y pintor Giuseppe Bossi hasta que, tras su muerte acaecida en
1815, su colección fue comprada en una subasta por
Luigi Celotti y posteriormente adquirida por la Galería de la Academia de
Venecia, donde se
conserva desde 1822, aunque se exhibe al público rara vez por motivos de
conservación. Por esta razón no es parte de la exposición
habitual del museo.
Si volvemos a Vitruvio las proporciones descritas por éste son:
·
El rostro, desde la barbilla hasta la parte más alta de la frente, donde están las raíces del pelo, mide una décima parte de la altura total.
· La palma de la mano, desde la muñeca hasta el extremo del dedo medio mide exactamente lo mismo.
·
La cabeza, desde la barbilla hasta su coronilla, mide una octava parte de todo el
cuerpo.
·
Desde el esternón hasta las raíces del pelo equivale a
una sexta parte de todo el cuerpo.
·
Desde la parte media del pecho hasta la coronilla, una cuarta parte de todo el cuerpo.
·
Del mentón hasta la base de la nariz, mide una tercera parte del rostro.
·
La frente mide igualmente otra tercera parte
del rostro.
·
El pie equivale a un sexto de la altura del cuerpo.
·
El codo, un trozo del codo
·
El pecho equivale igualmente a una cuarta
parte de todo el cuerpo.
·
El ombligo es el punto central natural del
cuerpo humano. En efecto, si se coloca un hombre boca arriba, con las manos y
los pies estirados, situando el centro del compás en su ombligo y trazando una
circunferencia, esta tocaría la punta de ambas manos y los dedos de los pies.
·
La figura circular trazada sobre el cuerpo humano nos posibilita el lograr también un
cuadrado: si se mide desde la planta de los pies hasta la coronilla, la
medida resultante será la misma que se da entre las puntas de los dedos con los
brazos extendidos.
Como la obra original de Vitruvio no contenía ilustraciones,
Leonardo basó su dibujo en las indicaciones de Vitruvio y así hizo su estudio
de las proporciones ideales del cuerpo humano. En el texto que acompaña su dibujo, realizado
en escritura especular, corrigió algunas proporciones y
añadió otras:
·
Cuatro dedos hacen una palma.
·
Cuatro palmas hacen un pie.
·
Seis palmas hacen un codo.
·
Cuatro codos hacen un paso.
·
Veinticuatro palmas hacen a un hombre.
·
Si separas las piernas lo suficiente como
para que tu altura disminuya 1/14 y estiras y subes los hombros hasta
que los dedos estén al nivel del borde superior de tu cabeza, has de saber que
el centro geométrico de tus extremidades
separadas estará situado en tu ombligo y que el espacio entre las piernas será
un triángulo equilátero.
·
Desde la parte superior del pecho al
nacimiento del pelo será la séptima parte del hombre completo.
·
Desde los pezones a la
parte de arriba de la cabeza será la cuarta parte.
·
La anchura mayor de los hombros contiene en
sí misma la cuarta parte.
·
Desde el codo a la punta de la mano será la
cuarta parte.
·
Desde el codo al ángulo de la axila será la octava parte.
·
La mano completa será la décima parte del
cuerpo del sujeto
·
El comienzo de los genitales marca
la mitad del hombre.
·
El pie es la séptima parte de la altura
total.
·
Desde la planta del pie hasta debajo de la rodilla será la cuarta parte.
·
Desde debajo de la rodilla al comienzo de los
genitales será la cuarta parte.
·
La distancia desde la parte inferior de la
barbilla a la nariz y desde el nacimiento del pelo a las cejas es, en cada caso, la misma y como la oreja.
·
Desde el inicio de la rodilla hasta el inicio
de la pelvis, será la misma medida del torso.
·
Desde el centro del pecho hasta la punta de
los dedos, será igual a la longitud de toda la pierna.
El redescubrimiento de las proporciones matemáticas del
cuerpo humano en el siglo XV
por Leonardo y otros autores está considerado como uno de los grandes logros del
Renacimiento.
Examinando el dibujo puede notarse que
la combinación de las posiciones de brazos y piernas crea realmente 16
posiciones distintas. La posición con los brazos en cruz y los pies juntos se ve inscrita en el cuadrado sobreimpreso. Por otra
parte, la posición superior de los brazos y las dos de las piernas se ve
inscrita en el círculo sobreimpreso. Esto ilustra el principio de que en el
cambio entre las dos posiciones, el centro aparente de la figura parece
moverse, pero en realidad el ombligo de la figura, que es el centro de masas
verdadero, permanece inmóvil.
Existe una confusión habitual en la
historiografía popular que asocia directamente esta lámina con el célebre
tratado De divina proportione (La proporción divina), escrito por
el fraile y matemático Luca Pacioli (ver entrega 10-1- 2021 Lección de Geometría) e ilustrado por el propio Leonardo en Milán.
Si bien es cierto que ambos genios colaboraron estrechamente compartiendo
estudios de simetría y geometría sagrada, el Hombre de Vitruvio no
formó parte de las láminas impresas de dicha obra. Se trata de un estudio de
carácter íntimo y de investigación personal que Leonardo plasmó en uno de sus
cuadernos de notas, acompañado de textos explicativos redactados en su
característica escritura especular de derecha a izquierda. El dibujo representa
el punto culminante de un prolongado esfuerzo humanista por conciliar las
dimensiones del cuerpo humano con las leyes del cosmos.
Muchas variaciones del hombre de
Vitruvio podemos encontrar en internet y que nos prueban la importancia en la
sociedad antigua y actual de este famoso dibujo de Leonardo da Vinci.