Cuando no existían los relojes mecánicos, las líneas meridianas permitían además controlar el comienzo de las estaciones, señalando posibles deficiencias del calendario. ¿Por qué y para quién es tan importante controlar la exactitud del calendario? Entra en escena la iglesia católica que, en el concilio de Nicea (año 325) determina que el domingo de Pascua debe ser el primer domingo posterior a la primera luna llena de la primavera.
Ahora bien, a mediados del siglo XVI, los científicos llevaban
años quejándose del desfase que presentaba el calendario vigente (calendario
juliano, fijado en época de Julio César) respecto al año solar real. Nada menos
que 11 días de retraso. ¿Se estaba celebrando la pascua de forma incorrecta?
¡Horror! En 1582, el papa Gregorio XIII convocó a los expertos —católicos— para
reformar el calendario y se elaboró la versión que sigue vigente hoy con el
nombre de calendario gregoriano.
Para celebrar esta peculiaridad,
el papa Clemente XI, decide construir una espectacular línea meridiana en Roma
y por sus buenas condiciones eligió la iglesia de Santa María de los Angeles.
El Papá confió la tarea a Francesco Bianchini (1662 - 1729), erudito
(arqueólogo, historiador, cartógrafo y con una buena formación astronómica).
Éste se basó en el trabajo del gran astrónomo Gian Domenico Cassini, autor de
la meridiana de san Petronio en Bolonia (1655). La meridiana clementina se
inauguró el 6 de octubre de 1702.
Descripción y funcionamiento
El foro de la meridiana
En el muro sur de esta iglesia, a 20 m de altura (éste será el radio de la
meridiana), está el foro de la mediana, un agujero por el que entra la luz del
sol durante unos 10 minutos alrededor del mediodía solar (aproximadamente las
12 del mediodía, según lugar). Es muy pequeño, lo que produce un efecto de
cámara oscura: vemos el sol (y no el agujero).
Debido a la inclinación del suelo
de la iglesia respecto a la eclíptica, la imagen que se proyecta sobre el suelo,
que procede del cono de luz que entra por el foro, es casi una circunferencia en el solsticio de
verano (21cm x 20cm) y va variando hasta una elipse clara (110cm x 46cm) en el
de invierno.
Las representaciones de las
constelaciones que flanquean la línea, seis de subida y seis de bajada, indican
la casilla del zodiaco en la que se encuentra el sol en ese momento y en ese
día. Los preciosos dibujos están realizados mediante incrustaciones de mármoles
de muchísimos tipos, en los que se han fijado —con su posición real— estrellas
de latón de tamaño variable (dependiendo de la magnitud).
Hacia el centro de la línea se pueden observar
dos elipses y dentro de ellas dos pequeñas reglas de bronce graduadas; estamos
en el núcleo duro del asunto: las elipses coincidirían con la imagen del sol en
ambos equinoccios, si estos se produjeran exactamente al mediodía. Como no
suele ser el caso, las regletas permiten medir el desfase horario entre el
momento del equinoccio y el mediodía. La inscripción repetida «terminus
Paschae» limita el periodo en el que puede celebrarse el Domingo de Pascua.
Ya saben, si pasan por Roma no se olviden de visitar esta
basílica y contemplar esta maravilla de reloj, que con suerte y sin nubes, al mediodía pueden observar
su funcionamiento.
PARA LOS MÁS CURIOSOS
En este artículo del
que hemos tomado esta reseña, se explica todo con mayor precisión. Matemáticas en Roma: la línea meridiana de Santa
Maria degli angel publicación de
Carmen González Martí (2015) Revista Suma.
En este video se explica también muy didácticamente este
reloj solar tan maravilloso.