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martes, 13 de enero de 2026

LA NECESIDAD VITAL DE LA ORIENTACIÓN

 


Vivimos en un mundo tridimensional en el que se desarrollan todas las actividades a lo largo de nuestra vida por lo que nos es primordial el dominio de dicho espacio.

En la mayoría de los casos, las personas adquieren el dominio del espacio mediante las experiencias que la vida ordinaria les vas exigiendo, lo que le ayuda  a desenvolverse  en su entorno de forma natural. Sin embargo, cuando el entorno conocido cambia y nos movemos en otros ambientes como puede ser: una ciudad nueva, una autopista  compleja por la que circulamos, entonces es posible que notemos que nuestras facultades perceptivas e interpretativas fallan y que nos desorientamos fácilmente y erramos en los itinerarios a seguir.

La necesidad de orientarnos exige una buena educación de la orientación espacial desde los primeros años escolares que en muchos casos no se da. Por ello,  presentamos una propuesta  metodológica que hemos desarrollado durante los últimos años en nuestras clases como docentes y que está  apoyada  por el estudio bibliográfico consultado.  Nuestra propuesta se desarrolla en cuatro etapas:

 

1ª etapa-Trabajar la orientación espacial en su propio cuerpo. Para comenzar a trabajar la orientación espacial en su propio cuerpo, el alumno debe conocer las diferentes partes de su cuerpo como son cabeza, brazos, manos piernas, pies, barriga, culito… pues son los elementos de referencia que se van a utilizar en esta primera etapa de orientación. 

Los conceptos que trabajaremos con los alumnos en esta etapa serán respecto a la profundidad (arriba y  abajo), a la anterioridad (delante y  detrás), y a la lateralidad (izquierda y derecha).



2ª etapa- Desligar el espacio de sí mismo para lo que tendríamos que extender los conceptos básicos al entorno próximo en el que se mueve, como el aula, y que alumno sea capaz de localizarse en él.

Por tanto, el sistema de referencia sigue siendo el alumno con esos ejes imaginarios centrados en su pecho y que prolongamos más allá de su cuerpo a un entorno próximo, como puede ser el aula en el que trabajamos los conceptos. Así, arriba que era la cabeza, como prolongación del eje, tendremos que arriba es el techo, abajo tendremos el suelo como prolongación de los pies, a los lados tendremos las paredes y los objetos correspondientes del aula, por ejemplo: delante, puede estar la pizarra como prolongación desde la barriga, detrás, el armario del material y la fotocopiadora, como la prolongación desde la espalda, a la derecha, puede tener la puerta y a la izquierda, las ventanas, como prolongaciones de los ejes que pasaban por las manos derecha e izquierda, respectivamente. En la figura anterior vemos el aula de Miguel y Api, dos alumnos imaginarios.

3ºetapa- Desligar los objetos del espacio en el que se encuentran, para ello, hacemos un cambio de referencia en el que los conceptos de orientación estudiados no tienen como referencia base el alumno sino cualquier otro objeto, es decir, el sistema de referencia que habíamos situado en el cuerpo del alumno pasa a otro objeto.

Volveremos a practicar todos los conceptos anteriores pero ahora en lugar de tomar como referencia básica el alumno tomaremos como referencia otro objeto. El objetivo es que el alumno responda a respuestas como ¿está la ventana cerca de la puerta? ¿está la papelera delante de la mesa? ¿qué alumno está a la derecha del profesor?


4ª etapa- Superadas estas etapas pasaríamos a extender el espacio y comenzar a orientarnos en espacios más grandes, habituales para el alumno como el colegio el barrio, la ciudad…

Estas actividades de orientación nos valdrían para iniciar al alumno en las distancias y  a penetrar en el mundo de las medidas y la esquematización del espacio.

Todo el análisis que hemos hecho del espacio vivido son los referentes necesarios para que el alumno pueda captar las nociones geográficas de orientación de norte y sur, o bien la situación de una determinada zona con respecto a cualquier punto de referencia. Estas nociones primeras de movimientos en relación a un punto les serán imprescindibles para empezar a estudiar los planos de una ciudad hasta llegar a  los movimientos relativos de los planetas, estrellas, etc.

Esa percepción de las nociones geográficas bien mediante un paisaje, un plano o un mapa y las diferentes actividades que tenemos que realizar para que el niño comprenda la geografía, son la mejor preparación para que el alumno comprenda el espacio matemático de dos  y tres dimensiones.

Es en las Ciencias Sociales y de la Naturaleza donde los conceptos estudiados como la profundidad, anterioridad y lateralidad serán la base para comprender nociones más elaboradas de localización (longitud y latitud), situación o emplazamiento de un  punto, la orientación mediante distintos sistemas como la brújula y el estudio de la escala para el estudio de planos y mapas. El estudio del Medio va a ir  progresivamente preparando al alumno para poder abordar el espacio matemático de una forma natural y práctica, posibilitándole la comprensión de las matemáticas en niveles superiores.

PARA LOS MÁS CURIOSOS

En el siguiente enlace, en el tema 2, de nuestro libro Geometría ¡prohibido no tocar! desarrollamos estas etapas más exhaustivamente y planteamos muchas  actividades para trabajar con los alumnos. Así pues, si estás interesado en este tema te recomendamos su lectura pues te puede ser muy útil como profesor. 

https://www.researchgate.net/publication/349222640_Geometria_prohibido_no_tocar

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